Entendemos el coaching como un proceso que facilita que una persona o grupo aprenda por sí mismo a resolver sus dificultades, mejorar resultados o desarrollar nuevas competencias, que concilien las necesidades personales y organizacionales.
Como coach se parte de una actitud de confianza en el potencial de crecimiento del cliente, lo que genera un clima adecuado para aprender, cambiar y desarrollarse.



